Con el objetivo de proporcionar a los jueces herramientas que les permitan contar con mejores fundamentos al decidir sobre la concesión de prisión domiciliaria por motivos de salud, la Corte Suprema ha encargado al Cuerpo Médico Forense la creación de un “Protocolo médico sobre el estado de salud de los internos penitenciarios y las posibilidades de su tratamiento en el establecimiento en el que se encuentran alojados”.
Mediante la Acordada 21/2026 emitida hoy, se solicitó al decano del órgano pericial la elaboración de este documento, que servirá como guía para la decisión sobre la viabilidad de la detención domiciliaria, “sin perjuicio de los demás informes y condiciones que los jueces, como directores del proceso, consideren necesarios para evaluar”. De esta manera, el Tribunal busca sistematizar los criterios para abordar estos casos basándose en pautas científicas, contribuyendo a organizar y uniformar la verificación de los aspectos médicos y penitenciarios requeridos por la ley.
Según lo indicado por la Corte, el protocolo deberá incluir los exámenes e informes médicos necesarios para verificar el estado de salud del individuo; así como la evaluación, en cada caso, de las condiciones específicas de detención y la viabilidad de realizar el tratamiento indicado para la patología dentro del establecimiento penitenciario donde se encuentra el detenido.
La Acordada establece que “también se deberá protocolizar el tipo de información que las autoridades penitenciarias responsables del interno están obligadas a proporcionar, de manera que se integre la verificación de las condiciones concretas de detención con aquellas necesarias para su recuperación o tratamiento adecuado, de acuerdo con las conclusiones médicas presentadas en cada caso”, y añade: “Este enfoque sistemático permitirá estandarizar la labor de los auxiliares de la justicia especializados en ciencias médicas y ofrecerá un análisis detallado de cada caso en función de los recursos y la infraestructura disponibles”.